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Tras la última frontera

La San Telmo y el descubrimiento del Antártida.

…..Aunque de forma inesperada. Por J. Merino

Los primeros europeos en la Antártida fueron españoles

Descubre con nosotros al navío San Telmo, y como su desgracia les convirtió en los descubridores del continente helado. Logro que pagaron con sus vidas y los Ingleses han pretendido robarles.

Como ya hemos tratado en otros artículos, la exploración de lo desconocido o lo que parece inalcanzable, siempre ha sido un reto para el ser humano. Si bien la exploración a las tierras de Alaska por las naciones fue algo programado y  previsto, como vimos en los artículos “La Alaska Española…¿realidad o ficción?” o “¿Qué fue la Expedición Balmis?”;  o los artículos de esta misma página relativos a la exploración de los polos norte y sur, como “La Antártida, Scott y Amundsen”, el caso del San Telmo es, como veremos más adelante, bien diferente. Desgranemos esta fascinante historia.

Imagen de la San Telmo preparando la maniobra para atracar.
Imagen del navío San Telmo. Vía todoababor.es

El San Telmo fue un navío de línea construido en los astilleros ferrolanos en 1788, siendo uno de los navíos llamados Ildefonsinos. Se construye adaptando a las misiones y aguas en las que deben navegar los diseños franceses e ingleses para los navíos de línea, alargando la eslora del diseño francés, y  con más equilibrio entre velocidad y maniobrabilidad que ambos modelos. 

Camino del Estrecho de Magallanes: El San Telmo parte de la península

Desde el año 1808 se suceden en los territorios americanos diversas declaraciones de independencia, debido a que la metrópoli se encontraba inmersa en su propia guerra de independencia contra la Francia napoleónica. Este momento de debilidad, que se prolonga durante el reinado del rey Fernando VII, hace que estos territorios se vayan independizando, unos pacíficamente y otros tras años de guerra. Fueron apoyados por Reino Unido primero, y posteriormente por Estados Unidos y Francia, y reconocidos por todos ellos, así como por Portugal y otras naciones europeas. 

En el año de 1819, con varios de estos territorios levantados contra el gobierno de España, se decide por parte de la Corona el envío de soldados, barcos y pertrechos para dotar a las tropas realistas en su lucha contra los partidarios de la independencia. Es en este momento cuando el San Telmo, junto con el navío de línea Alejandro I,  la fragata Prueba y la fragata mercante Primorosa Mariana, forman la llamada “División del Mar del Sur” y parten, al mando del Brigadier Rosendo Porlier y Asteguieta, con rumbo a El Callao, puerto del actual Perú. Porlier, nacido en Lima 49 años antes de este momento, volvía, por lo tanto, a casa. Hay que destacar que el San Telmo estaba capitaneado por el Capitán de Navío Joaquín de Toledo y Parra, pero que al constituirse como buque insignia de la División, en él embarca el jefe de la misma, el Brigadier Porlier.

 Brigadier Porlier, comandante de la San Telmo en su último viaje.
Brigadier Porlier. Fondos del Museo Naval de San Fernando.

El viaje no comienza como les hubiera gustado a los participantes en la expedición. Al pasar el ecuador terrestre, el Alejandro I informa del mal estado de su casco, al que le entraba mucha cantidad de agua por su fondo. Porlier le ordena retornar a Cádiz para que se le hiciesen las reparaciones pertinentes. El resto de la División del Mar del Sur continúa su singladura, tocando tierra en Río de Janeiro y Montevideo, llegando en septiembre de 1819 a la entrada del Cabo de Hornos.

Zona de la Antártida donde la San Telmo sería arrastrada.
Zona donde la deriva llevaría a la San Telmo

Aunque inicialmente afrontan juntos el cruce del mismo, los temporales los van separando, manteniéndose la fragata Prueba más al norte, mientras que la Primorosa Mariana se mantiene cercana al San Telmo. La Prueba arriba al puerto de El Callao el día 2 de octubre, mientras que la Primorosa Mariana lo hace el día 9 de octubre. Los navegantes de la Prueba esperaban al San Telmo, pero cuál es su sorpresa cuando los recién llegados les dicen que perdieron todo contacto con el navío el día 2 de septiembre, mucho más al sur de lo previsto para su singladura, en 62 grados latitud sur, y 70 grados longitud oeste, y que tenía averías diversas que le dificultaban la navegación en varias partes del navío, como el timón, la verga mayor y otras velas.

El Jefe del Puerto de El Callao envió el debido informe, pero jamás se volvió a saber nada al respecto del mismo, con estas palabras: “… cabe dudar que el navío pueda haber remontado el Cabo y si lo hubiera conseguido, es de recelar una arribada a los puertos de Chiloé o Valdivia, donde haría entrado a reparar y de donde espero noticias para participárselas a V.E.…”

El San Telmo desaparece en 1819 con los 644 hombres que componían en ese momento su tripulación. Se le da de baja en 1822 sin que se hubiera hecho esfuerzo alguno por recuperar o encontrar al buque o al personal: “En consideración al mucho tiempo transcurrido desde la salida del Navío San Telmo del puerto de Cádiz en demanda del Océano Pacífico y dadas las pocas esperanzas que se conservan de que se haya salvado, Su Majestad el Rey ha resuelto que sea dado de baja el referido navío y los hombres que en él viajaban.”

El San Telmo descubre la Antártida…según los ingleses a los que se les atribuye el haberlo hecho

Los restos de este buque nunca han sido encontrados. Se cree que los vientos arrastran al navío sin timón en dirección Sur hasta que toca tierra y encalla en la actual isla de Livingston, pero no hay registro documental ni se ha descubierto aún los restos legibles del libro de bitácora del buque con los que poder confirmar estos datos. Tampoco  se encontraron testigos o supervivientes del navío que en los años posteriores pudieran arrojar más luz a las sobras que hay alrededor de la desaparición de este navío.

Restos de los refugios hechos por los náufragos de la San Telmo
Restos de los refugios hechos por los náufragos de la San Telmo. Via https://www.elespanol.com

Años más tarde de la desaparición del San Telmo el marino inglés William Smith llega a la isla Livingston, encontrando en la misma los restos de un naufragio, que identifica con un navío español. Robert Fildes, que acompañaba a Smith en ese viaje, identificó un cepo de un ancla como parte del San Telmo. Ambos pusieron en conocimiento de las autoridades británicas en Valparaíso este descubrimiento pero les ordenaron mantener silencio al respecto.

Al principio así lo hicieron, pero el triste recuerdo de las vidas de los 644 marinos españoles, posiblemente fallecidos en esas aguas, les remueve la conciencia, y aunque intentan recuperar la memoria de estos héroes, no se les escucha y se les aparta en su propia nación. El ballenero, explorador y cartógrafo británico James Weddell, identifica los restos del naufragio, describiéndolos con las siguientes palabras en su diario y publicándolo en su libro

… varios restos de un naufragio fueron hallados en la isla del Oeste, que es probable que sean los restos de un buque de guerra español de esa categoría perdido desde 1819, cuando hacía el tránsito hacia Lima…

Un viaje hacia el Polo Sur

En una playa de la isla principal, se halló una cantidad de huesos de foca, que parecían haber sido muertas unos años antes, probablemente para sostener a una dotación naufragada: sugieren la melancólica reflexión de que unos infortunados seres humanos terminaron sus días en esta costa”.

 Además aseguraba que los supervivientes podrían haber sobrevivido durante algún tiempo en aquella zona, habida cuenta de la gran cantidad de  huesos de animales que se vieron en la zona. Otra de las teorías en relación a los restos de los supervivientes es que trataran de arribar a las costas americanas en una balsa o en las embarcaciones menores del navío, pero hallando la muerte en el mar.

En todo caso, la pregunta que nos asalta es: ¿por qué la Historia dice que los descubridores de la Antártida fueron los ingleses? En el momento en que ocurren estos hechos, Gran Bretaña era una potencia aún potente, mientras que España, agotada por las guerras de independencia americanas poco o nada podría reclamar en aquellos momentos. Sin embargo, y a pesar de la imposición de la Royal Navy británica de silenciar que los españoles llegaron antes a la Antártida, hay que reconocer a los cartógrafos ingleses que, en memoria o como sutil homenaje a los náufragos, denominaron a una pequeña isla en la Ensenada de Sherriff como Isla San Telmo. Posiblemente en esa isla fuera donde encalló el buque español, pero eso sólo lo podría confirmar el hallazgo de alguna parte del barco. Además, en la isla hay una playa llamada de la Media Luna o Bahía Porlier, en honor al Comandante de la División del Mar del Sur, y una isla al oeste de la isla Livingston llamada Isla Toledo, como el Capitán del San Telmo, Joaquín de Toledo.

La isla Livingston y sus restos arqueológicos

El hecho de que el San Telmo acabara encallando en aquella isla no es en absoluto descabellado. Las constantes corrientes que pasan por el Cabo de Hornos, así como la dirección de los vientos durante las tormentas, llevan irremediablemente hasta allí. Pero además, se han encontrado en el transcurso de las expediciones del “Proyecto San Telmo” algunos restos de presencia humana. Liderado por el Catedrático de Arqueología de la Universidad de Zaragoza, Manuel Martín-Bueno, con participación tanto española como chilena, en el transcurso de las mismas colocan una placa conmemorativa para recordar a los desgraciados náufragos del San Telmo.

Placa en recuerdo de los héroes del San Telmo
Placa en recuerdo de los héroes del San Telmo. Fuente: http://www.el-sextante-del-comandante.es

Este proyecto busca los restos del navío y su tripulación, y ha realizado dos expediciones, en el transcurso de las cuales han encontrado restos de barcos, pequeñas cuevas artificiales, restos humanos y de animales, y algunos restos de calzado similar a sandalias de cuero, que los balleneros y exploradores de aquellas latitudes jamás llevarían en esos climas. 

Ubicación del naufragio San Telmo
Ubicación del naufragio San Telmo

Las investigaciones del Proyecto San Telmo en aquellas aguas incluso detectaron, con un magnetómetro remolcado, fuertes alteraciones magnéticas en el fondo del mar cercano, que podría ser ocasionado por anclas, cañones y otros elementos metálicos de un pecio que pudiera haber. Estaría por confirmar mediante buceadores, submarinos no tripulados o cualquier otro medio que ese fondo marino tiene las pruebas necesarias para demostrar que, aunque de forma involuntaria, los primeros pies puestos en tierras de la Antártida fueron españoles. 

Restos de sandalias de cuero halladas en la zona del naufragio. Via elespanol.com

Como dato curioso, en la costa sur de la isla Livingston, a unos 30 kilómetros del supuesto lugar donde se encuentran los restos del San Telmo, se encuentra la Base Antártica Española “Juan Carlos I”. Esta presencia española en la isla contribuye a mantener viva en la memoria a los desafortunados marinos del navío de Porlier y Toledo.

Mis Conclusiones

Es cierto que hay diferentes interpretaciones en lo referente a quién ha sido el descubridor de algo. Por un lado, están los que dicen que son los primeros en llegar a un sitio, otros, los que manifiestan que son los que llegan a un lugar y vuelven para contarlo y documentarlo. El caso de la Antártida y su descubrimiento es uno de los que podría estar en ese limbo, puesto que los primeros en volver para contarlo y documentarlo fueron efectivamente los ingleses, pero no es menos cierto que esos mismos ingleses son los que, en su labor de documentación, describen un buque como el San Telmo en la Isla Livingston.

Los ingleses, por tanto, se atribuyen el descubrimiento de la Antártida, sin embargo, el hecho de que el Almirantazgo inglés quisiera silenciar y omitir los datos proporcionados por sus propios marinos respecto a la presencia del buque supuestamente español en aquellas latitudes hace sospechar…. ¿quizás lo ocultaron para que España no pudiera reclamar soberanía sobre esas tierras y esas aguas? ¿Quizás lo ocultaron para atribuirse la gesta de haber sido los que más al sur habían navegado hasta ese momento, y así poder decir que estaban en la vanguardia de la navegación? ¿quizás lo hicieron por otros oscuros intereses que se desconocen?.

Sea como fuere, el querer silenciar un hecho como el descubrimiento de la presencia anterior de otros hombres lo único y principal que ocasionó para España es desconocer el paradero de esos 644 marinos que allí, presuntamente, acabaron, impidiendo poder explorar la zona, con los medios adecuados, para poder rescatar a algún superviviente, o al menos, poder confirmar si esos valientes del desaparecido San Telmo hallaron la muerte en aquellas lejanas y frías tierras, y poder así, aunque a título póstumo, concederles las debidas honras fúnebres y el debido reconocimiento a su desconocido e imprevisto, pero no por ello inmerecido, descubrimiento del continente helado, la Antártida.

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