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Pedro de Mendoza, el fundador de la ciudad de Buenos Aires

Índice

    Biografía de Pedro de Mendoza

    Pedro de Mendoza nació en Guadix, España, en el año 1487 (aunque otras fuentes aseguran que fue en 1499), en el seno de una poderosa y acaudalada familia.

    Su padre, Fernando de Mendoza Luna y Sandoval de la vega, pertenecía a la aristocracia castellana que se dedicaba al comercio, mientras que, su madre, Constanza de Luján, era hija del comendador de la Orden de Santiago y regidor de Madrid, actual España.

    Pedro de Mendoza siempre estuvo al servicio del rey

    Desde muy joven, Pedro de Mendoza ingresó al servicio regio en la corte del rey Carlos I de España. Ya que cumplía funciones de paje, tuvo la oportunidad de acompañar al soberano durante su viaje a Inglaterra en el año 1522.

    En 1524 recibió el honorable título de caballero de la Orden de Alcántara, aunque más tarde se cambiaría a la Orden de Santiago. En 1527 participó en la guerra entre las tropas del rey Carlos de España y emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, contra los Estados Pontificios al mando del papa Clemente VII. Esta guerra incluyó el saco de Roma, del cual, se cree, se benefició personalmente.

    En 1533, y gracias a la ayuda de su parienta María de Mendoza, la cual era esposa del influyente y poderoso Francisco de los Cobos y Molina, inicia las gestiones que, tiempo más tarde, lo convertirían en el conquistador del Río de la Plata.

    Capitulaciones y título de adelantado

    El 21 de mayo de 1534, mediante la Capitulación de Toledo el rey Carlos nombró a Pedro de Mendoza primer adelantado, gobernador, y capitán general de las tierras conquistadas en las regiones del Río de la Plata. Este contrato logra conseguirlo después de que le propusiera al rey hacerse cargo él mismo de la financiación y conducción de la expedición.

    La conquista y el aseguramiento del Paraguay y las zonas aledañas al Río de la Plata, tenían una enorme importancia comercial y estratégica, y al no contar con la financiación, ni hombres dispuestos a afrontar esa peligrosa labor, el rey no dudo en dar la concesión a Mendoza cuando este se lo propuso.

    El motivo principal de enviar tropas a esa parte de Sudamérica era proteger las pretensiones de la corona española ante los avances de los portugueses, quienes desde su llegada a Brasil en el 1500 representaban una amenaza para España por su deseo de expandirse al sur hasta el Río de la Plata y más allá.

    Además, la leyenda promovida por los exploradores más ambiciosos y algunas referencias de los indios, hacían mención a que en el interior del continente se encontraban zonas con enormes riquezas en oro, plata y piedras preciosas, lo que motivaba aún más el espíritu aventurero de los europeos.

    La expedición al Río de la Plata

    La partida de la expedición de Mendoza se demoró aproximadamente un año debido a su enfermedad, Pedro de Mendoza estaba enfermo de sífilis, pero el 24 de agosto de 1535 zarpó del puerto de Sanlúcar de Barrameda comandando su expedición, la cual estaba conformada por entre 11 y 14 navíos, y un contingente de entre 1500 y 3000 hombres (según diversas fuentes).

    La flota de Mendoza tuvo que enfrentar una devastadora tormenta que los dispersó frente a la costa de Brasil. Tras superar esta situación, Mendoza logró reunir de nuevo a sus navíos y desembarcó en Río de Janeiro a finales de noviembre de 1535.

    Otra vez enfermo, Pedro de Mendoza tuvo que delegar la responsabilidad de la expedición a Juan de Osorio, su segundo comandante. Al poco tiempo, Osorio resultó ser culpable de traición y desfalco, lo que tuvo como resultado su inmediata ejecución.

    Fundación de Buenos Aires

    Ya un poco recuperado de su dolencia y sintiéndose algo mejor nuevamente, Pedro de Mendoza, embarcó de nuevo y prosiguió con su viaje para llegar a su destino. La expedición se adentra en el Río de la Plata a mediados de enero de 1536 y desembarcó en la isla San Gabriel, frente a la actual ciudad de Colonia del Sacramento.

    Primera fundación de Buenos Aires por Pedro de Mendoza
    Primera fundación de Buenos Aires por Pedro de Mendoza

    Entre el 2 y el 3 de febrero de 1536, Pedro de Mendoza fundó el primer asentamiento en el Río de la Plata, un puerto defendido por un precario fuerte, al cual llamó ciudad del Espíritu Santo y Puerto de Santa María del Buen Aire (lo que actualmente se conoce como Buenos Aires). Construyó una iglesia, la residencia oficial del adelantado y viviendas donde se estableció con sus expedicionarios.

    El nombre de Buenos Aires se debió a la devoción a la Virgen del Buen Aire. Esta Virgen era muy querida por los tripulantes y marinos que acompañaron a Pedro de Mendoza. Debemos recordar que en esta época de la navegación era a vela y por lo tanto era muy dependiente de los vientos. En este contexto se entiende la advocación mariana relacionada con los buenos vientos y su amor por la gente de la mar.

    Los indígenas Querandíes, originarios de la región, fueron amables y se mostraron amistosos durante un tiempo, intercambiando comida por regalos, hasta que cansados de los españoles estos no quisieran suministrarles más alimentos a los recién llegados. Entonces fue cuando empezaron los problemas.

    Expedición contra los indígenas

    Mendoza organizó una expedición con la finalidad de restablecer la paz entre ambos. Esta operación militar fue conducida por el mismo Diego de Mendoza y estaba constituida por 300 lanceros y 20 jinetes. Si bien una fuerza tan potente auguraba una victoria fácil, las fuerzas de Mendoza sufrieron una devastadora derrota a manos de los Querandíes el 15 de junio de 1536 en las orillas del Río Luján.

    Alrededor de 30 españoles murieron, incluyendo a Diego de Mendoza; desde ese entonces los españoles lograron defenderse a duras penas de los ataques de los indígenas en Buenos Aires, los que eran cada vez más feroces.

    La gran hambruna de Buenos Aires

    Abatidos por el hambre y el constante asedio de los indígenas, en diciembre de 1536 los españoles tuvieron que huir de su poblado, puesto que, este fue incendiado y destruido casi en su totalidad.

    Ilustración de la situación que tuvo que vivir Pedro de Mendoza  durante el asedio a Buenos Aires
    La gran hambruna sufrida por Buenos Aires

    (…) la gente no tenía que comer y se moría de hambre y padecía gran escasez, al extremo que los caballos no podían utilizarse. Fue tal la pena y el desastre del hambre, que no bastaron ni ratas ni ratones, víboras ni otras sabandijas; hasta los zapatos y cueros, todo tuvo que ser comido. Sucedió que tres españoles robaron un caballo y se lo comieron a escondidas; y así que esto se supo, se les prendió y se les dio tormento para que confesaran.

    Entonces se pronunció la sentencia de que se ajusticiara a los tres españoles y se los colgara en una horca. Así se cumplió y se les ahorcó. Ni bien se los había ajusticiado, y se hizo la noche, y cada uno se fue a su casa, algunos otros españoles, cortaron los muslos y otros pedazos del cuerpo de los ahorcados, se los llevaron a sus casas y allí se los comieron”

    Schmidl en sus memorias

    La muerte de Pedro de Mendoza

    Agobiado, desanimado por la derrota que había sufrido y muy enfermo, Pedro de Mendoza decide delegar el mando una vez más y embarcarse de nuevo con rumbo a la España peninsular el 22 de abril de 1537.

    El 23 de junio de ese mismo año (1537), debido a su grave estado de salud, muere en altamar el adelantado Pedro de Mendoza durante su viaje de regreso a España, en el océano Atlántico, se cree que cerca de las islas Canarias. Su cuerpo fue arrojado al mar.

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    Preguntas frecuentes sobre Pedro de Mendoza


    Pedro de Mendoza fue un explorador y conquistador español que operó por la región del Río de La Plata, siendo el fundador de Buenos Aires

    En 1536 fundó la primera Ciudad de Buenos Aires, la cuál se vería obligado a abandonar por los numerosos ataques.

    El se centraría en la zona del Río de la Plata, si bien gracias a él, sus sucesores pudieron alcanzar los cursos superiores de los ríos Paraná, Paraguay y Pilcomayo, llegando hasta el corazón del Paraguay.


    Fallecería un 23 de junio de 1537 en su viaje de vuelta a la España peninsular en las proximidades de las islas Canarias.

    Sería sucedido por el gran Alvar Núñez Cabeza de Vaca que sería el segundo adelantado del Río de la Plata.

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