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Tras la última frontera

Miguel López de Legazpi

¿Quién fue Miguel López de Legazpi?

Miguel López de Legazpi fue uno de los exploradores españoles más grandes que nos ha dado la historia. El cual alcanzó la fama por la hispanización de las Islas Filipinas y conseguir de manos de Urdaneta el tan ansiado tornaviaje.

Se cree que Legazpi pudo nacer aproximadamente en 1503 en la población de Zumárraga. Se sabe que el origen de nuestro héroe era de la típica nobleza española venida a menos. Él era un hidalgo con inquietudes que se decidió a realizar estudios de letrado.

Pasados los años se animaría a dar el salto a Nueva España donde viviría unos 20 años. En este periodo de su vida se sabe que fue ocupando cargos de cierta responsabilidad y fue capaz de amasar una pequeña fortuna.

La expedición de Legazpi y Urdaneta

Eso si la aventura y la necesidad de su Rey le llevaron a vivir una aventura junto a Andrés de Urdaneta e iniciar la ocupación de las Islas Filipinas. La muerte le hallaría el 20 de agosto de 1572 tras una azarosa vida típica de la vida.

Legazpi y su legado en las Filipinas

Miguel López de Legazpi y Andrés de Urdaneta dirigieron una de las expediciones que mayor impacto ha tenido en la historia de la humanidad. No sólo consiguió abrir una ruta comercial y cultural entre Asia, América y Europa. También modificó la forma en la que veíamos el mundo y acerco civilizaciones que tan lejanas hasta ese momento.

Cuadro de Miguel López de Legazpi y Fray Andrés de Urdaneta al desembarcar en las Islas Filipinas
Cuadro de Legazpi y Urdaneta al desembarcar. Fuente http://www.zumarragarraenfilipinas.com/

El Galeón de Manila mantendría una ruta comercial entre las Islas Filipinas y el Virreinato de la Nueva España. El cual permitió que los españoles se asentaran e integraran en el el sureste asiático.

Este proceso de asimilación y conquista fue bastante pacífico para los estándares de la época. A diferencia de lo que harían los ingleses u holandeses, nuestros compatriotas ya dominaban las artes de la negociación y asimilación. Desde mi punto de vista, el imperio español era la nueva Roma.

No debemos olvidar que la motivación más importante ya no era la de la riqueza, sino la de la evangelización. Esto provocó que el estamento clerical defendiera en todo el imperio los intereses de los más desfavorecidos. En muchos casos eran los pueblos indígenas, en las Islas Filipinas las órdenes religiosas llevaron esta misión con gran éxito.

De hecho y como prueba se puede observar como ya en 1611 los dominicos ya habían fundado la primera universidad de Asia, la Universidad de Santo Tomás.

Motivación y antecedentes del viaje de Legazpi

Para poder entender todo este interés por este rincón del mundo, debemos recordar la importancia que tenían las especias en aquellos tiempos. De hecho valían más que el oro y con el turco dominado el mediterráneo y cortando su comercio hubo que buscar otras rutas.

España se vio obligada a mirar al Oeste, este viaje nos llevo a hermanarnos con el continente americano. Aunque esto no era suficiente, y el viaje continuo hasta encontrarnos con Asía.

Llegar desde Nueva España no era fácil, pero volver parecía imposible y muchos murieron buscando esa ruta segura mientras descubrían los vientos y corrientes hasta entonces desconocidas.

La expedición de García Jofre de Loaysa y Juan Sebastián Elcano

Esta desgraciada expedición que le costaría la vida a Elcano y Loaysa, es a día de hoy una gran desconocida para el gran público. Si quieres saberlo todo sobre la misma aquí tienes el relato de sus hazañas en tres artículos.

Álvaro de Saavedra y Cerón y otras expediciones que intentaron el tornaviaje

Legazapi no fue el primero en llegar, de hecho antes que él ya se habían dado múltiples intentos. Entre ellos podemos contar con el que realizó Gómez de Espinosa, el cual intento el tornaviaje cuando mientras Elcano daba la vuelta al mundo.

Otro caso es el de Álvaro de Saavedra el cual por ser familiar y de toda la confianza de Hernán Cortes se le encomendó la misión de rescatar a Loaysa y Elcano. Además de establecer las rutas comerciales y logísticas que se necesitaban para tener asentamientos permanentes en Asia.

Retrato de Álvaro de Saavedra Cerón antecesor de Miguel López de Legazpi en su intento del tornaviaje.
Retrato de Álvaro de Saavedra Cerón

Su viaje de ida no fue fácil, siendo el único en alcanzar las islas Molucas. A pesar del golpe de moral que asesto su llegada a los portugueses, no fue suficiente… Saavedra intento por dos veces el viaje de vuelta a Nuevo España, pero no pudo pasar de Hawai. Tras esto sería capturado en su regreso a las islas de la Especiería, muriendo preso en la localidad de Malaca.

También hubo otros desafortunados intentos como el que protagonizo Hernando de Grijalva o el intento de Bernardo de la Torre. Quizás de esta serie de intentos previos al de Legazpi el más conocido sea del de Ruy López de Villalobos.

Retrato de Ruy López de Villalobos
Retrato de Ruy López de Villalobos. Fuente http://frommalaga.blogspot.com

Villalobos llegaría a Mindanao y a él se debe el nombre de Filipinas en honor al heredero de la corona Felipe II. Don Iñigo Ortiz de Retes recibió la orden de Villalobos de hallar la forma de comunicar las Filipinas con el actual México en 1545, pero la expedición no fue bien.

Felipe II y Andrés de Urdaneta

Los portugueses llevaban la delantera y se encontraban bien asentados en su ruta africana hacia las islas de las Especias. Lo cual creaba una presión constante sobre los españoles para lograr su propia ruta que tanto se resistía.

Retrato del Virrey Luis de Velasco
Retrato del Virrey Luis de Velasco. Fuente Wikipedia

Llegados a este punto, Felipe II ordena a Luis de Velasco, Virrey de Nueva España, que organice un expedición que tenga éxito y consiga el tornaviaje. Su majestad conocía al guipuzcoano Andrés de Urdaneta, el cual ya en estos momentos ya era fraile y un referente mundial en lo que se refería a conocimientos de náutica y cosmografía. A pesar de la edad de Urdaneta, este recibió el encargo de organizar la expedición que prepararía a conciencia para garantizar el éxito.

Objetivos de la expedición de Urdaneta y Legazpi

Más allá del archiconocido tratado de Tordesillas, España había renunciado a sus derechos sobre las islas de la Especiería con el tratado de Zaragoza. Aunque esto no significaba renunciar al archipiélago filipino.

Por esto el monarca español ordeno la expedición con dos claros objetivos:

  1. Asimilar las Filipinas a la corona hispánica, asegurándose así el dominio del Pacífico como un mar español.
  2. Establecer la ansiada ruta de las Especias y rescatar a los supervivientes de las anteriores expediciones que pudieran hallar. Quiero reseñar que en las todas las misiones anteriores que intentaron el tornaviaje tuvieron como una de sus principales objetivos auxiliar a los compatriotas que se hallaran náufragos y, o abandonados en aquellas lejanas tierras. En este caso tuvo la misión concreta de rescatar a los supervivientes de la expedición de López de Villalobos.

Andrés de Urdaneta organiza la nueva expedición

Fray Andrés de Urdaneta contaba ya con una edad que ya no le permitía gestionar los asuntos como solía hacerlo. Así que tomó la determinación de contar con alguien de confianza que le auxiliara como jefe de la expedición le descargarse de numerosas tareas relativas a la organización.

Imagen de Fray Urdaneta y Miguel López de Legazpi bendiciendo la nueva tierra. encontrada.
Imagen de Fray Urdaneta bendiciendo la nueva tierra.

Para este cargo Urdaneta contó con alguien de su familia, con Don Miguel López de Legazpi. El guipuzcoano Legazpi había cursado estudios de leyes y además había ejercido cargos públicos en su Zumarraga natal. Con esta experiencia viajaría a la Nueva España en 1528 donde prosiguió con su brillante carrera administrativa:

  • Escribano mayor del cabildo de México.
  • Escribano de la casa de la moneda.
  • Secretario del Santo Oficio.

Esta fulgurante carrera en la administración se vio acompañada del éxito de sus iniciativas empresariales, llegando a acumular numerosas posesiones en la mismísima ciudad de México y Michoacán.

Todo esto le hacía un candidato perfecto por su capacidad de gestión y de confianza por ser familia. No cabe duda que nuestro querido fraile agustino no se equivoco. Legazpi en aquellos momento era un valor seguro para la corona hispánica.

Las misiones de Miguel López de Legazpi

Una vez aceptada la misión que le había encomendado Urdaneta, Legazpi tuvo que encargarse de fletar la que sería su flota. Esto no sólo implicaba a los barcos, sino que también necesitaba una dotación experta y todas la vituallas e impedimentas necesarias para atravesar el océano Pacífico.

Cómo además tenía encomendado el asentarse y establecer la cristiandad en aquellas islas, la carga logística, de soldados e impedimenta militar y colonos no sería pequeña. El premio para esta empresa tan arriesgada era el de ser Gobernador, General y Almirante de todo los descubierto y conocido. Aunque se le acabaría reconociendo como Adelantado de Filipinas.

Legazpi invirtió casi toda su fortuna en la expedición a las Filipinas

Los títulos y prebendas que le ofrecía su rey eran cuantiosas, pero no era menor el desembolso que tenía que hacer para que esta expedición pudiera zarpar.

Simplemente en la flota que alisto ya valía todo un Potosí… Esta se compuso de:

  • 2 Naos.
  • 2 Pataches.
  • Una dotación de 200 soldados y 150 marineros.

La nao capitana tenía el nombre de San Pedro y era de unas 500 toneladas aproximadamente. Esta nao tuvo como piloto a Esteban Rodríguez.

La otra nao, la almiranta, fue la nao San Pablo cuyo tonelaje era menor a la de la capitana. La Nao San Pablo desplazaba algo más de unas 300 toneladas y contaba como Capitán y segundo jefe de la expedición con Mateo del Saz.

Como indiqué anteriormente también le acompañó el patache San Juan de Letrán el cual desplazaba unas 80 toneladas. Su Capitán fue Juan de la Isla que llevaba como piloto a su hermano Rodrigo.

El último patache fue el San Lucas el cual se dejo arrastrar por la infamia y que desertaría al poco de iniciarse la expedición con sus 40 toneladas de desplazamiento. Su capitán fue Alonso de Arellano.

También contaban con un pequeño bergantín de remos, el cual iba con la San Pedro y lo auxiliaba a la hora de transmitir todas las comunicaciones y órdenes.

Otros cargos reales de la expedición de Legazpi

Aunque Legazpi y Urdaneta eran los notables de la expedición, hubo que cubrir muchos puestos con gente de gran valía. Guido de Labezarri sería el sucesor de Legazpi en los grandes cargos.

Miguel López de Legazpi también se acordó de cuidar a su familia y nombraría a Felipe de Salcedo Legazpi, su nieto, como capitán de su guardia personal.

Andrés de Urdaneta a su vez se llevo a un par de compañeros agustinos que le auxiliarían en su complicada tarea:

  • Andrés de Aguirre había sido compañero de expedición de Urdaneta en la expedición de Loaysa y Elcano. Él se había convertido en un experto en los derroteros a seguir por aquellas aguas… Además sumaba más de 10 años de experiencia navegando por el Pacífico.
  • Francisco de Rada, era un afamado cosmógrafo que se quedaría para auxiliar a los Legazpi cuando Urdaneta regresase en busca de la ruta segura a la Nueva España, la que sería la ruta de Urdaneta.

La expedición de Legazpi se hace a la mar

En la mañana del 21 de noviembre de 1564 la expedición de Legazpi se haría a la mar desde el puerto de Barra de Navidad (Jalisco). La flota pondría rumbo a Nueva Guinea, pero no sería hasta navegadas un centenar de leguas no sabrían sus órdenes reales.

Una vez superada la distancia de no retorno, pudieron abrir los sobres lacrados con las órdenes. En estos se especificaba que debían ir a las Islas Filipinas, tras lo que modificaron su rumbo y se invocaron al Señor.

Con el paso de los meses llegarían los primeros descubrimientos e islas ya conocidas. En este viaje se descubrieron:

  • Las islas de los Barbudos o Islas Marshall.
  • Las islas de los Placeres.
  • Las islas de los Pájaros.
  • Islas de los Corrales.
  • Islas de los Jardines.

No cabe duda que según se acumulaba la fatiga por la travesía, cada nueva isla recibía el nombre de aquello que evocaba a estos exploradores… Pero también pasaron por las Islas de los Ladrones (islas Marianas) y aprovecharían ara hacer una parada en la isla de Guam.

Islas de los ladrones
Islas de los ladrones

Para febrero de 1565 ya habían llegado a las Filipinas, recorriendo las islas de Bohol, Leyte, Limasawa, Samar, Ibalo y Camigún. Seguirían por las de Siquijor, Cebú, Negros y Mindanao. De todas estas consideraron que la de Cebú ofrecía las mejores condiciones para el primer asentamiento hispano, el conocido como Villa de San Miguel.

El tornaviaje y la nao San Pedro.

Los protagonistas del tornaviaje serían la nao San Pedro, El nieto Felipe Salcedo de Legazpi que estaría al mando y Andrés de Urdaneta que era el cerebro de la expedición.

Urdaneta aplico todo lo que aprendió en sus años de guerra en las Molucas y junto a su meticulosa preparación hicieron de la vuelta algo fácil. No tuvo ninguna baja, ni presencia del temido escorbuto…

Cuando llegaron a Acapulco, su éxito supuso que la España de Felipe II se abriera a Asia. Al poco de llegar, zarparon 3 galeones con colonos, misioneros y soldados para reforzar a Legazpi. esta expedición estaba bajo el mando de Juan de la Isla que llevaba las prebendas reales que Legazpi se había ganado con tanto esfuerzo. Nuestro héroe ya era adelantado de las islas de los Ladrones.

Una forma de gobierno ejemplar

Miguel López de Legazpi y su otro nieto Juan de Salcedo continuaron explorando el archipiélago. Legazpi había hecho suyas todas las lecciones aprendidas del trato con los indígenas en Nueva España. Lo que le hizo buscar y forjar un pacto con el rey de la Isla de Cebú.

Su método de asimilación de las oblaciones nativas era sencillo:

  1. Desembarcaba y compraba víveres a los nativos.
  2. Llegaba a un trato para tomar posesión de la tierra en acuerdo mutuo para el rey de España.
  3. Supo aprovechar el odio que los nativos tenían a los portugueses para mostrar que ellos no eran así.
  4. Sabía posicionarse en las guerras locales.
  5. Daba protección y respetaba a los indigenas.

Se puede decir que Legazpi tenía dos manías que hacía órdenes; una era la guerra sin cuartel a los piratas y la segunda el respeto a los Filipinos.

Una vez asentado en la isla de Cebú, iría desarrollando de manera organizada la expansión por el resto de las islas. Eso sí, la empresa no fue sencilla, tuvo que hacer frente a una revuelta interna y a dos ataques portugueses.

Pero todos los males pasaron cuando vieron llegar a los refuerzos llegados desde Nueva España. Gracias a estos, Legazpi pudo continuar con su proyecto de encomiendas a la americana.

Su gobierno fue eficiente y justo, replicando las instrucciones generales recibidas por Felipe II. En estas se detallaba hasta como debían de ser las ciudades. Se decía que estas serían dobles, la interior para los españoles y la externa para los nativos. También definía la existencia de dos alcaldes, unos doce concejales y un secretario.

Legazpi y la conquista de Manila

Una vez estabilizada la situación y controladas las islas de Mindoro, Panay y Masbate Legazpi se marcó como objetivo la isla de Luzón. En Mindoro salvó de la esclavitud a un grupo de chinos cautivos, Sabía que estas acciones de poder blando le abrirían el mercado chino.

Manila se encuentra en las isla de Luzón y por aquel momento ya era un enclave comercial bastante prospero de los musulmanes. Lo cual Miguel López de Legazpi no podía permitir, había que arrebatárselo.

Para cumplir esta misión contó con su nieto Juan de Salcedo Legazpi y el famoso artillero Martín de Goiti. Estos llegarían a la bahía de Manila en el año de 1570. Al principio siguieron el plan habitual, acampar en la costa para ir mejorando las relaciones con los nativos hasta conseguir un pacto.

Retrato de Martín de Goiti
Retrato de Martín de Goiti

La situación no fue del todo bien… Goiti había había dicho que no estarían mucho tiempo, pero esa no era la intención. Un día Goiti junto a 300 hombres de armas se dirigió al interior de la isla en dirección a Tondo.

En Tondo los esperaban varios miles de guerreros preparados para el combate. Aunque eso no fue suficiente para los españoles, las fuerzas moras dirigidas por Matanda Suleiman fueron derrotadas. Tras esto, Goiti ejecuto a aquellos que no aceptasen la soberanía de Felipe II y la Corona Hispánica. Tras esta victoria se dirigirían hacia el río Pasig hasta llegar a la plaza de Manila la que caería el 6 de junio de 1570.

La toma de Manila no fue el final

Si bien la toma de Manila fue otro éxito más, no significo el fin de la pacificación de las islas. Los españoles que aún quedaban se vieron obligados a fortificar su posición para resistir el empuje de las revueltas de los pueblos nativos vecinos por casi un largo año.

La fortaleza Santiago cumplió su propósito, pero no era suficiente . de hecho algunos camaradas tuvieron que ir al cobijo que les ofrecían las naves que tenían en la bahía de Manila.

Al final todo se soluciono mediante un acuerdo de paz entre Miguel López de Legazpi, el cual se encontraría con la muerte tan sólo un año después (1572) en esta misma ciudad.

Martín de Goiti y su obra en Manila

Martín de Goiti trabajo los que serían las bases de la futura capital de las islas Filipinas, sin olvidar su labor de conquista y asimilación de nuevos territorios de la isla.

Entre 1571-1573, Martín de Goiti, exploraría Pangasinan, Pampanga, fundando varias poblaciones en la isla de Luzón. En aquel momento, tan sólo Joló y Mindanao habían quedado fuera del alcance de la monarquía española.

El ataque de los piratas chinos

Aunque a muchos le parezca que la piratería era sólo cosa de ingleses y holandeses, los asiáticos no se les quedaban a la zaga. De hecho, nuestros compatriotas hispanos tuvieron que defenderse de una invasión pirata en toda regla.

Flota de piratas chinos
Flota de piratas chinos. Fuente https://relatosehistorias.mx

Martín de Goiti tuvo que dirigir la defensa contra los más de 3.000 piratas chinos liderados por el temible Lim ah Hong, que asediaría al fuerte de Santiago y la plaza Manila en 1574.

Goiti fue asesinado por Lim ah Hong, que masacró también a gran parte de los españoles que había en la ciudad. El fuerte de Santiago y Manila habían caído.

Pero la alegría para el chino no duraría mucho, pues los refuerzos provenientes de Vigán y Cebú no tardaron en llegar y estos bajo el mando del Nieto de Miguel López de Legazpi consiguieron expulsarlos de Manila.

Los chinos se replegaron e hicieron fuertes en Pangasinan. Salcedo no los iba a dejar tan tranquilos y se dirigió hacia ellos. Era ya 1575 cuando tras tres meses de sitio a la plaza ocupada por los piratas, ésta cae por la fuerza.

No hubo piedad y los piratas fueron quemados junto a sus naves, no siendo una excepción la vida del malvado Lim ah Hong.

Conclusiones del legado de Miguel López de Legazpi

Si muchos fueron los logros conseguidos en esta expedición creo que el respeto a las poblaciones nativas es el más importante. La forma de forjar un imperio no es sencilla, ni amable. Aunque ciertamente si que existió una formula española de la que la familia Legazpi fueron adalides de las mejores formas.

Miguel López de Legazpi tuvo la mente preclara y supo cultivar las que serían las semillas de las relaciones comerciales con china. Las cuales junto al galeón de Manila acabarían configurando la primera globalización que vivió la historia.

Creo que es justo reseñar que las islas Filipinas no eran un ente homogéneo en siglo XVI y que la presencia española acabo con muchas guerras y rencillas internas. Esto hizo que el español pronto se convirtiera en lengua Franca en el archipiélago, del mismo modo que lo fue el Castellano en la España medieval.

Por otro lado, los misionero y las órdenes religiosas jugaron un papel de intermediación, apagando viejos conflictos, evangelizando y enseñando a los nativos. Tanto es así que no tardaría en crearse una urbanización y unas redes de comunicación en las islas nunca antes vistas. Es más, en 1611, los hermanos dominicos fundarían a la primera universidad cristiana de Asia, la Universidad de Santo Tomás de Manila.

El archipiélago se convertiría en un núcleo de la intensa vida comercial, pues centralizó el tráfico con el sudeste asiático, que posteriormente zarpaba hacia la Nueva España en la ruta del Galeón de Manila o Carrera de las Indias Orientales.  Durante los más de trescientos las Filipinas fueron el nodo logístico para el comercio de Siam, China, Japón y los reinos malayos. Todo esto lo empezó Miguel López de Legazpi que no debemos olvidar