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Bernal Díaz del Castillo, un explorador y cronista excepcional

Índice

    Biografía de Bernal Díaz del Castillo

    Bernal Díaz del Castillo nació en Medina del Campo entre octubre de 1495 y marzo de 1496. Su padre fue el regidor Francisco Díaz del Castillo, también apodado “El Galán” debido a su buena presencia, y su madre fue María Díaz de Rejón.

    El mismo Bernal, en una carta a Felipe II, recuerda a su padre como regidor de la villa de Medina. Bernal Díaz del Castillo no empezó a hacer uso del apellido “Del Castillo” hasta que se estableció en Guatemala y fue consciente de su autoridad.

    Bernal Díaz del Castillo fue un explorador, conquistador y cronista español, al que se le atribuye la autoría de una de las obras más excepcionales referente a la conquista: “Historia Verdadera de la conquista de la Nueva España”.

    Inicios de Bernal Díaz del Castillo

    En cuanto a sus estudios se refiere, Bernal Díaz del Castillo no recibió mayor formación que el aprendizaje de las primeras letras. En su lugar, debió aprender desde muy joven el manejo de las armas, para lo que mostraba bastante interés y destreza.

    Según sus propias crónicas, durante el transcurso de su juventud sólo parece haber viajado a Salamanca y Valladolid, poblaciones que cita en su obra. Se cree que su cultura letrada se debe a que era un ávido lector, con una extensa nómina de novelas de caballerías, las cuales parecían ser sus preferidas. Así mismo también poseía algunos tratados de Historia Universal entre muchas otras importantes obras que completarían su biblioteca.

    La mejor fuente que existe para conocer más a fondo su vida proviene de su propia obra “Historia Verdadera de la conquista de la Nueva España”, la cual fue redactada en diferentes momentos de su vida y con rectificaciones que implican versiones paralelas.

    La del “Manuscrito de Remón”, cuyas correcciones fueron imputadas a su pluma cuando en realidad debieron pertenecer a Bernal; el “Manuscrito Alegría”, cuyo nombre se debe al ilustre bibliófilo que lo poseyó; y el “Manuscrito Guatemala”, siendo este último la base primordial de la historia.

    Sus primeros viajes

    Aproximadamente para el 1514, con alrededor de 20 años, abandona su ciudad para embarcarse en la expedición de Pedrarias Dávila, quien un año antes había sido nombrado gobernador de Castilla del Oro.

    Tras participar en algunas expediciones a Tierra Firme, se embarca para la recién conquistada isla de Cuba, donde era gobernador Diego Velázquez de Cuéllar. Este le prometió indios en encomienda, Bernal permaneció alrededor de 2 años esperando esta merced que nunca se efectuó.

    Durante su estancia en la isla y como la población nativa se agotaba debido a las epidemias y a los trabajos forzados producto de la colonización, con el objetivo de capturar esclavos para posteriormente venderlos en Cuba, el gobernador de la isla empezó a organizar expediciones hacia diferentes zonas del Caribe.

    En 1517 Bernal Díaz del Castillo se enlista, junto a otros 110 hombres, bajo las órdenes del capitán Francisco Hernández de Córdoba, en la expedición que, posteriormente, descubriría las costas de Yucatán.

    La expedición comenzó su viaje el 8 de febrero de 1517 y, pasados 21 días, avistó tierra, Punta Cotoche y Champotón, en las costas de Yucatán, actual México.

    El enfrentamiento con los hostiles nativos de la región deja un saldo de 57 soldados muertos y una herida mortal al capitán Francisco Hernández de Córdoba. Por lo que deben regresar cuanto antes a La Habana.

    Segunda expedición a las costas de Yucatán

     La segunda expedición fue organizada por Diego Velázquez, y al mando de Juan de Grijalva se enlista Bernal en la expedición que partió el sábado 1 de mayo de 1518 desde la isla de Cuba con el objetivo de rescatar oro con los indios Mayas.

    Su orden, por lo visto, era solo la de rescate de oro, teniendo prohibido poblar, porque no lo hicieron. En cuanto al rescate de oro, este al parecer tampoco fue mucho. El mismo Bernal narra en su crónica que, creyendo ser de oro, rescataron más de 600 hachas que, luego, cuando las vieron tan mohosas, se dieron cuenta que eran de cobre.

    No les quedó más que reír y burlarse de aquel desafortunado rescate. Tras recorrer las costas de Yucatán y Veracruz, regresaron nuevamente a Cuba.

    Una tercera expedición

    No tenían mucho tiempo de haber regresado a Cuba cuando tienen noticias de que una tercera expedición se estaba preparando. Esta vez bajo el mando de Pedro de Alvarado y pilotada por Juan Camacho. Bernal, una vez más, se enlista con los expedicionarios, entre los que se encontraba Hernán Cortés como capitán.

    Retrato de Pedro de Alvarado cuando era compañero de Bernal Díaz del Castillo.
    Retrato de Pedro de Alvarado

    La expedición salió el 10 de febrero de 1519. Y en 1520, después de haberse adentrado en territorio Azteca, encuentran a los 2 “castilan” de los que tuvo noticia Bernal durante sus primeros viajes.

    Tras ese acontecimiento, y liderados ya por el capitán Hernán Cortés, se produce lo que será un enfrentamiento decisivo en Tabasco, del cual logran salir victoriosos. Entre el botín que rescataron se encuentra doña Marina, “la lengua” de Cortés, presencia que será imposible sustituir durante todo el proceso.

    Emboscadas y peligrosos trayectos

    Fundaron la primera ciudad, la cual fue llamada Villa Rica de la Vera Cruz, al mismo tiempo en que Cortés desmantelaba los navíos. El comportamiento de los indios se alternaba entre acciones amables y acciones hostiles. Acciones como la de Tlaxcala, donde, sin importar los enfrentamientos de este pueblo con los aztecas, igual encontraron resistencia.

    Pudieron vencerlos, gracias a las armas y altos conocimientos de táctica, y desde entonces estos indios se convertirían en sus más fieles aliados. Durante su paso por Cholula, el cual fue bastante conflictivo, les fue preparada una emboscada, de la cual pudieron librarse gracias a doña Marina.

    Tras otra emboscada que lograron evitar gracias al aviso oportuno de totonacas y tlascaltecas, lograron llegar hasta Tenochtitlán.

    El encuentro con Moctezuma

    Según el relato: “el encuentro con Moctezuma deja ver la majestuosidad y riqueza de aquel pueblo. El gran Moctezuma adornado con grandes plumas verdes con trabajos de oro y trayéndolo del brazo aquellos grandes caciques…

    Imagen de Moctezuma recibiendo a Cortés y a Bernal Díaz del Castillo
    Imagen de Moctezuma recibiendo a Cortés.

    Entre muchos otros señores que, delante del gran Moctezuma, venían barriendo el suelo por donde había de pisar, e incluso le ponían mantas para que no pisase la tierra. Ninguno de estos señores le miraba a la cara, siempre con la mirada baja y mostrando mucho respeto”.

    La tranquilidad no duraría mucho

    Los españoles, fieles a su propósito evangelizador, derribaron los ídolos, hicieron presa de tesoros y grandes riquezas y pusieron al tlatoani en custodia como rehén. En consecuencia, la villa de la Vera Cruz es asaltada y son asesinados varios españoles.

    Cortés exige reparación por este acto y Moctezuma, del que se sospecha, apresa a los culpables, quienes son quemados vivos.

    Durante una corta ausencia de Cortés, la capital se subleva. Cortés logra regresar de forma forzada, pero los indios no dan tregua y no dejan de acosar a los españoles. Con respecto a la muerte de Moctezuma existen diferentes versiones, aunque coinciden en que se debió a una pedrada lanzada por sus propios súbditos.

    Los españoles deciden salir de la ciudad, pero los indios los persiguen inclementemente. Bernal Díaz del Castillo luego afirmaría que más de 800 españoles murieron, de los 1500 que participaron en la batalla que, posteriormente, se conocería como “la noche triste”

    Relata el cronista español que, “muchos de ellos perecieron por haber salido cargados de oro, peso con el que no podían huir, ni andar”

    Expedición a Honduras

    En 1524 el conquistador de México le propone a Bernal que lo acompañe a la expedición de las Hibueras (Honduras). La habilidad de este último para conseguir abastecimiento lo hace merecedor de los elogios de Cortés, así como del encargo de esta tarea.

    La expedición resultó ser un fracaso, diferentes motines en contra de Cortés resultaron en el ajusticiamiento de varios hombres, indios y caciques; lo que dificulta sobremanera la expedición.

    De regreso de la expedición, en 1526, Bernal Díaz del Castillo permaneció varios años en México. En 1527, Marcos de Aguilar le concede la encomienda de los pueblos Macatempa, Xalpanenca y Capocingo en la provincia de Copilco (Chiapas). Algún tiempo después, recibiría el nombramiento de regidor de villa del Espíritu Santo, en Coatzacoalcos.

    Viaja a España

    En el 1539, y con el objetivo de buscar mejores reconocimientos por los servicios prestados a la Corona, Bernal Díaz del Castillo emprende viaje a España, para el cual recolectó certificado de sus méritos, los cuales consistían en cartas de Hernán Cortés y del virrey Antonio de Mendoza.

    Cuando llegó a España se encuentra con que la corte está de luto por la muerte de la emperatriz Isabel.

    En 1541 Bernal se traslada a Guatemala, lugar donde consigue la encomienda de Sacatepéquez, Joanagazapa y Misten. Para principios de 1542 se encuentra en Chiapas para revisar sus antiguas encomiendas. El total de sus encomiendas significaban cuantiosos beneficios en maderas, cal, maíz, plumas, frijoles y trigo; con 40 indios de servicios, y beneficios en las ganancias de tiendas de los nativos.

    Sin embargo, estas encomiendas las acabará perdiendo por residir en Guatemala.

    La descendencia de Bernal Díaz del Castillo

    Para aquel entonces ya era padre de dos hijas, Teresa e Inés, las cuales tuvo con una india que fue un regalo hecho por el gran Moctezuma. Posteriormente, nació su hijo Diego, producto de su matrimonio legítimo.

    Sin embargo, con el fin de obtener o recuperar las encomiendas pérdidas, se ve prácticamente obligado a casarse con doña Teresa Becerra en 1544. Esta última es hija del conquistador y alcalde ordinario de Guatemala, Bartolomé Becerra.

    De esta unión nacerán 9 hijos: el más conocido será su hijo Francisco, quien será el encargado de transcribir en limpio uno de los manuscritos de la obra “Historia Verdadera” de Bernal Díaz del Castillo, la cual trascenderá en la historia.

    Después de otro viaje a España para pleitear la restitución de más encomiendas que había perdido y que, a su juicio, le correspondían como derechos inherentes a sus méritos como conquistador, regresó a Guatemala en 1551 y es elegido regidor perpetuo de la ciudad.

    Sus últimos años

    Bernal Díaz del Castillo realiza su último viaje a España en 1567. Finalmente, el año siguiente asegura haber terminado de poner en limpio su “Historia Verdadera”. No obstante, hasta 1575 esta no fue enviada a España.

    Bernal conservará una copia del manuscrito que seguirá ampliando y arreglando hasta prácticamente sus últimos días.

    A principios del año 1584 Bernal se encuentra ya ciego y de muy avanzada edad, el secretario del Cabildo, Juan Guevara, será quien firme por él.

    El 3 de febrero del mismo año muere Bernal Díaz del Castillo, en Guatemala. Los restos del guerrero que participó en no menos de 119 combates se encuentran marcados con una loza conmemorativa en la catedral de la ciudad Antigua Guatemala.

    Dudas frecuentes sobre Bernal Díaz del Castillo

    Bernal nació en la localidad de Medina del Campo.

    Su fecha de nacimiento no se puede precisar con exactitud, si bien se sabe que fue entre octubre de 1495 y marzo de 1496.

    Su padre fue Francisco Díaz de Castilla y su madre fue María Díaz de Rejón.

    Bernal Díaz del Castillo sería un conquistador español y el principal cronista de la conquista del imperio méxica. Tomó parte en las tres grandes expediciones a México que partieron desde la isla de Cuba:

    • La del descubrimiento de Francisco Hernández de Córdoba (1517).
    • La de exploración de Juan de Grijalva (1518).
    • La conquistadora de Hernán Cortés (1519).

    Murió ciego y a consecuencia de los achaques de la edad.

    Bernal falleció un 3 de febrero de 1584.

    Tal y como viene reflejado en su tumba, Bernal lucho 119 batallas.

    Bernal falleció en la localidad de Antigua Guatemala, Guatemala.

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