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El primer viaje de Colón

Índice

Un viaje hacia las Indias y China

El 3 de agosto de 1492, Cristóbal Colón y su tripulación zarparon del puerto de Palos de la frontera, en el sur de España, en tres flamantes naves:

  • La Santa Clara (Niña), la más pequeña.
  • La Pinta, que era la más rápida.
  • La Marígalante (Santa María).

Dos de las naves, la Niña y la Pinta, eran carabelas diminutas en comparación con los estándares actuales, mientras que la Santa María hacía las veces de nave capitana.

Las carabelas tenían una eslora entre 15 a 25 metros. A pesar de su pequeño tamaño, eran muy apreciadas por su gran velocidad y maniobrabilidad. La nao Santa María, el buque insignia de Colón, era un barco de carga más grande y pesado.

A pesar de lo que se dice, la dotación no provenía de levas y eran hombres de mar con experiencia en el Atlántico. Su tripulación procedía en su mayoría de pueblos de los alrededores Palos de la Frontera, como Lepe y Moguer.

Las Islas Canarias la primera etapa

Colón recaló primero en las Islas Canarias, las posesiones españolas más occidentales en ese momento. Allí su planificación sufriría un retrasó de cuatro semanas debido a la calma de los vientos. Además hubo que reparar y reabastecer las naves.

Colón saldría de la isla de Gomera el 6 de septiembre de 1492, pero las calmas volvieron a dejarle a la vista de la isla del Hierro hasta el 8 de septiembre.

Las "tres" carabelas empleadas en el primer viaje de Cristóbal Colón a América.
Las «tres» carabelas de Colón

Tardan más de lo previsto, la tierra no era tan pequeña

Colón esperaba que el viaje durara cuatro semanas, pero ese plazo se cumplió sin avistar tierra. Las tripulaciones de sus naves se empezaron a inquietar y algunos argumentaron que convenía regresar a España.

El 10 de octubre y al borde del Motín, Colón llegó a un acuerdo con sus hombres: si no se encontraba tierra en los tres días siguientes, volverían a España. El 12 de octubre, dos horas después de la medianoche, Rodrigo de Triana (también conocido como Juan Rodríguez), un marinero a bordo de la Pinta, avistó la tan deseada tierra.

mapa en el que se muestra la ruta seguida por Colón en su primer viaje.
Rutas seguidas en los distintos viajes de Colón

El primer desembarco en América

Colón desembarcó a la mañana siguiente en una isla a la que llamó San Salvador, y que los nativos llamaban Guanahani. A día de hoy se sigue discutiendo cual es la isla en la que desembarcó, pero lo más probable es que fuera uno de los Cayos de la Plana, en las Bahamas.

En Guanahani, Colón se reunió y negoció con los nativos de la tribu de los lucayos. También se hizo con el servicio de varios nativos para que le sirvieran de guías antes de partir un par de días después. En las dos semanas siguientes se detuvo en otras tres islas de las Bahamas, a las que llamó Santa María de la Concepción, Fernandina e Isabela.

Ruta seguida por el Caribe en el primer viaje de Colón
Ruta seguida por el Caribe en el primer viaje de Colón

Éstas se tratan probablemente del grupo de Crooked-Acklins, Long Island y Fortune Island, respectivamente. Su última parada en las Bahamas fue en las Ragged Islands, a las que llamó Islas de Arena. Siguiendo las indicaciones de sus guías nativos, llegó a la Bahía de Bariay (Cuba) el 28 de octubre.

La primera expedición descubre la Isla de Cuba

Colón pasó semanas infructuosas en Cuba buscando oro o la civilización china de la que había leído en Marco Polo. Llegó hasta el oeste de Cayo Cruz el 31 de octubre antes de que los vientos del norte y la creciente frustración provocaran un cambio de planes.

Sus guías nativos le indicaron que el oro se encontraba en otra isla más al este, por lo que Colón cambió el rumbo. Mientras navegaba hacia el norte de Cuba, el 22 de noviembre, Martín Alonso Pinzón, capitán de la Pinta, abandonó los otros dos barcos sin permiso y navegó por su cuenta en busca de una isla llamada «Babeque» o «Baneque», donde le habían dicho sus guías nativos que había mucho oro. Colón continuó su exploración de Cuba con las dos naves restantes, rodeando el extremo oriental y llegando hasta Punta Guayacanes antes de llegar a La Española el 5 de diciembre.

La nao Santa María naufraga

En Nochebuena, el buque insignia Santa María encalló en un arrecife cerca de Cabo Haitiano y se hundió al día siguiente. Colón utilizó los restos del barco para construir un fuerte en la costa, al que llamó La Navidad.

Como la Niña no podía albergar a toda la tripulación restante, por lo que Colón se vio obligado a dejar unos 40 hombres atrás para esperar su regreso de España. Partió de La Navidad en la Niña el 2 de enero de 1493.

La nao Santa María naufrago en el primer viaje de Colón
Nao Santa María siendo evacuada Fuente arrecaballo.es

Con un solo barco, Colón continuó hacia el este a lo largo de la costa de La Española, y se sorprendió cuando se encontró con la Pinta el 6 de enero.

El enfado de Colón con Pinzón se vio mitigado por el alivio de tener otro barco para su regreso a España, y por el hecho de que Pinzón había encontrado por fin las ansiadas pepitas de oro en el lecho de un río local.

La Pinta vuelve a aparecer

Las dos naves partieron de la bahía de Samaná (en la actual República Dominicana) el 16 de enero, pero el 14 de febrero se separaron de nuevo por una fuerte tormenta en el Atlántico Norte.

Colón y Pinzón creyeron que el otro había perecido. Al día siguiente, Colón avistó la isla de Santa María, en las Azores. Tras un encontronazo con el gobernador local, llegó a Lisboa el 4 de marzo, y finalmente logró regresar a su puerto de origen, Palos, el 15 de marzo de 1493.

Mientras tanto, Pinzón y la Pinta habían perdido las Azores y llegaron al puerto de Bayona, en el norte de España. Tras una parada para reparar el barco dañado, la Pinta llegó cojeando a Palos apenas unas horas después que la Niña. Pinzón esperaba ser proclamado héroe, pero ese honor ya se le había concedido a Colón. Pinzón murió pocos días después.

¿Cual era el sueldo de las tripulaciones de las naves de Colón?

Como podemos imaginarnos, adentrarse en el océano Atlántico no era un trabajo demasiado atractivo para nadie de le época, e incluso daba mucho respeto a los marinos más experimentados. Los conocimientos de la navegación por el Atlántico veníade las experiencias de los pesqueros en busca del bacalao y las ballenas.

Éstos españoles en su mayoría habían llegado hasta las aguas de Terranova. En la zona Sur, destacaron portugueses, mallorquines y los genoveses los primeros en asomarse a las Islas Canarias. Anque sin duda, la experiencia portuguesa fue la que permitió conocer la navegación hasta las Azores y por la costa africana.

Ante estas circunstancias, se permitió que hasta condenados formaran parte de la tripulación. Que como dijimos, llegaron a embarcar cuatro amigos de penas y penurias. En cuanto a los sueldos, los mejor pagados, los capitanes, recibieron 35.000 maravedíes (unos 21.000 euros). Los menos afortunados, los grumetes, obtuvieron 8.000 (algo más de 4.000 euros). A todos ellos se les dio un adelanto de cuatro meses.

La tripulación del primer viaje de Colón a América

Esta claro que el primer viaje de Colón hacia lo desconocido no era muy tentador, pero en contra del mito popular, la tripulación no era un grupo de asesinos o borrachos. En su mayoría eran «chicos del pueblo» de Andalucía, y casi todos eran marineros muy experimentados.

El 30 de abril de 1492 los soberanos ordenaron a Diego Rodríguez Prieto y a los vecinos de palos cumplir el compromiso y deuda que tenían con la corona española. ésta deuda era la de poner al servicio de sus majestades dos carabelas, que serían las utilizadas por la expedición de Colón. ésta deuda se debía a que por ciertas faltas anteriores habían sido condenados a servir durante un año con dos de tales naves a la Corona.

La Reina Isabel la católica decidió usar estas naves al depender enteramente de ella y no de otros nobles. El porqué se eligió Palos como base de partida tenía como finalidad el evitar puertos bajo el control de grandes casas como la de Medinaceli o Medina Sidonia, (Puerto de Santa María, Cádiz)

Una malévola interpretación ha conducido a la sospecha de que los tripulantes de las carabelas eran en su mayoría delincuentes y penados. no se puede deducir tal cosa del concepto de:

“ Damos seguro a todos eh cualquiera persona que fueren en las dichas carabelas con el dicho Cristóbal Colón”. el seguro qué algunos han tomado como indulto o de emisión de penas, se refiere a que no le sea fecho mal ni daño, ni desguisado alguno en su persona ni bienes; ni en cosa alguna de lo suyo por razón de ningún delito que hayan fecho ni cometido”

es decir, la frase tiene un sentido fundamental de garantía y solo por vía accesoria y adicional se añade la suspensión de la persecución judicial. Tan sólo cuatro hombres aceptaron la oferta por esa vía: uno que había matado a un hombre en una pelea, y tres de sus amigos que luego le ayudaron a escapar de la cárcel.

Es cierto que Colón encontró grandes dificultades para encontrar y alistar a los tripulantes en Palos. La población no lo conocía, era un recién llegado del extranjero y ofrecía una empresa como poco arriesgada.

La oposición encontrada fue superada con el apoyo de los reyes, que no dudaron en ser convincentes. Para este fin, fue clave la suave persuasión de fray Juan Pérez, que ya conocía el lugar y a la gente.

De esta manera, se les fue convenciendo paulatinamente, hasta que sumaron a los prestigiosos de los hermanos Pinzón.  Martín Alonso Pinzón como era el navegante más prestigioso de aquellas costas y amigo de Fray Juan Pérez que le presento Colón.

Pinzón hizo suya la empresa y la apoyó con fervor. De hecho, ofreció su propia carabela, aunque no fue lo único que aporto. A él se le sumaron sus hermanos Francisco Martínez y Vicente Yáñez Pinzón y el piloto Juan de la Cosa.

El 23 de junio comenzaría el alistamiento de la tripulación con escaso éxito, pues sólo unos pocos se acercaron. Fue entonces cuando Pinzón intervino y dijo:

«venís con nosotros, en vez de quedar aquí miserando»

Martín Alonso Pinzón

Los voluntarios se iban acercando de tal manera que en unos días se completaron las tripulaciones.  No había otro motivo para este cambio en la voluntad de los marinos que el ascendente de Pinzón. De él decían:

  • Era hombre muy sabio y agudo en cosas de navegación.
  • Marino áspero y sabio; no había navío portugués que le osase aguardar.

Pinzón creía en la empresa, porque él también la había sopesado. Se comprometió tanto que arriesgo su honor, hacienda y la propia vida. El y su nave fueron siempre a vanguardia y cuando las cosas se pusieron feas, supo sacarle las castañas del fuego al almirante.

Cuando el motín se veía próximo, Colón le pidió consejo a lo que respondió:

«Enfoque uesa merced a seis de ellos y eche los al mar qué armada de tan altos príncipes no ha de volverse sin descubrir tierras. no me ha enviado el rey acá para que me devuelva. tengo bastimento para un año e no me tengo que volver, que con la ayuda de Dios, tengo que pasar adelante».

Testimonio de Hernán Pérez Mateo

En cuanto Martín Alonso Pinzón se sumo a la empresa, obtuvo la adhesión inmediata de Juan de la Cosa, con su nave Marigalante anclada en el puerto de Palos., Juan de la cosa consiguió que le siguieran casi todos los marineros vascongados que integraban la tripulación. Como ya habrán adivinado, la Marigalante fue llamada Santa María por voluntad expresa de colon y elegida como nave capitana. Juan de la Cosa no exigiría pago, lo cual acredita su fe en la empresa.

Por si queda alguna duda de la madera de líderes de los hermanos Pinzón y como arrastraban a los hombres en los momentos más difíciles, viajemos al 22 de septiembre…

Colón le pregunta a los hermanos si deben regresar a la península, a lo que Vicente Yáñez:

-Andemos, Señor, hasta 2000 leguas es si no fallaremos lo que vamos a buscar de allí podremos dar la vuelta.

-A lo que replico Martín Alonso, dirigiéndose a Colón: ¡Como, Señor! ¿Agora partimos de la Villa de Palos, y ya vuelves a Merced se va enojando? avante, señor, que Dios nos dará victoria que descubramos tierra, que nunca Dios querrá que con tal vergüenza volvamos.

-Un Alborozado Colón respondió: Bienaventurados seáis.

De los cuatro viajes de Colón, sólo se conoce por completo la tripulación del primer viaje. Alice Bache Gould pasó décadas peinando varios archivos en España, hasta llegar a contabilizar a cada uno de los 87 tripulantes de la Niña, la Pinta y la Santa María. A continuación se ofrece un resumen de los mismos por nave.

Tripulación de la Santa María:

  1.     Cristóbal Colón, capitán general
  2.     Juan de la Cosa, armador y capitán
  3.     Diego de Arana, maestro de armas
  4.     Pedro de Gutiérrez, mayordomo real
  5.     Rodrigo de Escobedo, secretario de la flota
  6.     Rodrigo Sánchez, interventor
  7.     Diego de Salcedo, criado de Colón
  8.     Luis de Torres, intérprete
  9.     Rodrigo de Jerez
  10.     Alonso Chocero
  11.     Alonso Clavijo
  12.     Andrés de Yruenes
  13.     Antonia de Cuellar, carpintero
  14.     Bartolomé Biues
  15.     Bartolome de Torres
  16.     Bartolome Garcia, contramaestre
  17.     Chachu, contramaestre
  18.     Cristóbal Caro, orfebre
  19.     Diego Bermúdez
  20.     Diego Pérez, pintor
  21.     Domingo de Lequeitio
  22.     Domingo Vizcaino, tonelero
  23.     Gonzalo Franco
  24.     Jacomel Rico
  25.     Juan, criado
  26.     Juan de Jerez
  27.     Juan de la Placa
  28.     Juan Martines de Acoque
  29.     Juan de Medina
  30.     Juan de Moguer
  31.     Juan Ruiz de la Pena
  32.     Juan Sánchez, médico
  33.     Lope, carpintero
  34.     Maestre Juan
  35.     Marín de Urtubia
  36.     Pedro de Terreros, grumete
  37.     Pero Nino, piloto
  38.     Pedro Yzquierdo
  39.     Pedro de Lepe
  40.     Rodrigo Gallego, sirviente

Tripulación de la Pinta:

  1.     Martín Alonso Pinzón, capitán
  2.     Francisco Martín Pinzón, capitán
  3.     Cristóbal García Xalmiento, piloto
  4.     Cristóbal Quintero, armador
  5.     Francisco García Vallejo
  6.     García Hernández, mayordomo
  7.     Gómez Rascón
  8.     Juan Bermúdez
  9.     Juan Quintero
  10.     Juan Rodriquez Bermejo
  11.     Pedro de Arcos
  12.     Alonso de Palos
  13.     Álvaro Pérez
  14.     Antón Calabres
  15.     Bernal, criado
  16.     Diego Martín Pinzón
  17.     Fernando Mendes
  18.     Francisco Mendes
  19.     Gil Pérez
  20.     Juan Quadrado
  21.     Juan Reynal
  22.     Juan Verde de Triana
  23.     Juan Vecano
  24.     Maestre Diego, cirujano
  25.     Pedro Tegero
  26.     Sancho de Rama

Tripulación de la Niña

  1.     Vincente Yáñez Pinzón, capitán
  2.     Juan Nino, dueño y patrón
  3.     Francisco Nino
  4.     Bartolomé Roldán, aprendiz de piloto
  5.     Alonso de Morales, carpintero
  6.     Andrés de Huelva
  7.     Bartolomé García, contramaestre
  8.     Diego Lorenzo
  9.     Fernando de Triana
  10.     García Alonso
  11.     Juan Arias, grumete
  12.     Juan Arraes
  13.     Juan Romero
  14.     Maestre Alonso, filisciano
  15.     Miguel de Soria, criado
  16.     Pedro de Soria
  17.     Pero Arraes
  18.     Pero Sanches
  19.     Rodrigo Monge
  20.     Sancho Ruiz, piloto