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Francisco Pizarro, la vida del conquistador del Perú

Índice

Biografía de Francisco Pizarro

El 16 de marzo de 1478 nace el conquistador Francisco Pizarro en la ciudad de Trujillo en la provincia de Cáceres, España. Pizarro se convirtió en uno de los protagonistas que tuvo la conquista del Perú en el siglo XVI. Su liderazgo le permitió tomar posesión de la tierra incaica al ejecutar al indio Atahualpa.

Además, tuvo una activa participación en la expedición que descubrió el Océano Pacífico, o como lo llamaban en ese momento el “Mar del Sur”. Fue nombrado gobernador de Castilla y se le confirió el título de Marqués el cual se extendió a sus descendientes. Finalmente, Pizarro muere el 26 de junio de 1541 atacado por los almagristas.

Francisco Pizarro, su vida antes de la conquista

Existen dudas sobre la verdadera fecha de nacimiento del conquistador español, muchos investigadores concuerdan en que fue un 16 de marzo. Sin embargo, cuando se habla del año de nacimiento encontramos que mencionan 1478, 1476 o 1473. Esto es algo muy común entre los conquistadores ya que muchos de estos datos se perdieron en el tiempo.

Su padre fue, el hidalgo Gonzalo Pizarro Rodríguez de Aguilar, otro personaje influyente durante la conquista que participó en importantes campañas italianas. Su madre, Francisca González de Mateos quien servía como dama a la hermana de su padre, Beatriz Pizarro.

Con sólo veinte años, Francisco Pizarro decidió alistarse a las filas españolas. Una vez estando en la milicia, formó parte de las tropas lideradas por Gonzalo Fernández de Córdoba, conocido como el Gran Capitán. En esta primera aventura, Pizarro peleaba contra los franceses.

Mientras estuvo bajo el mando del Gran Capitán, el soldado Pizarro permaneció en Calabria y Sicilia. Posteriormente viaja hasta Sicilia y se establece en esta ciudad hasta su partida al continente americano.

Sus inicios en América

Pizarro se une a la expedición comandada por Nicolás de Ovando y en 1502 parten hacia la isla La Española donde probablemente pasó algún tiempo. No es sino hasta 1509 que una expedición liderada por Martín Fernández de Enciso, alcalde mayor de Andalucía, emprende su marcha en socorro de su superior.

Se suponía que Alonso de Ojeda se encontraba en Nueva Andalucía y había llegado para fundar lo que se conoce hoy como Cartagena de Indias. Pero, la cosa no sería tan fácil, al llegar él y sus setenta hombres se encontraron con un grupo de indios marciales. Estos con armas venenosas en mano hirieron a Ojeda en una pierna.

No pasó mucho tiempo cuando Ojeda dejó el lugar en manos de Francisco Pizarro para irse a La Española. En aquel entonces, el joven Pizarro era un simple soldado esperando a que arribase la expedición de Enciso.

Ojeda le ordenó al soldado permanecer en el territorio con unos cuantos hombres por cincuenta días. También le dijo que si esto no era posible tratara de usar todo lo que tenía a su alcance para volver a La Española.

Pizarro, la fuerza de un guerrero

La marcada personalidad y fuerte carácter de Pizarro lo empujaron a tomar la decisión de participar en dos expediciones importantes. La primera, encabezada por Alonso de Ojeda recorriendo toda América Central y Colombia. Y la segunda, al mando del conquistador Vasco Núñez de Balboa cuyo resultado fue el descubrimiento del Mar del Sur.

Imagen de Vasco Núñez de Balboa junto a su fiel leoncico
Leoncico y Balboa en la mar del Sur

Este último conocido actualmente como “Océano Pacífico”. Ambas expediciones tuvieron lugar entre 1510 y 1513. Años más tarde, Núñez de Balboa es arrestado por el propio Francisco Pizarro por mandato del noble Pedro Arias de Ávila “Pedrarias”. Este hecho ocurrió exactamente en enero de 1519.

Desde 1529 y hasta 1523, Pizarro se integró al grupo de encomenderos y además fue nombrado alcalde de Panamá. Algo de lo que los historiadores no están seguros es, a cuánto ascendía la fortuna de Pizarro durante su estancia en Panamá. Pero se cree que su situación económica para ese momento era bastante buena.

En búsqueda del imperio Inca

Diego de Almagro y Hernando de Luque se convirtieron en los socios de Pizarro en 1524. Los tres hombres decidieron que era hora de comenzar con los preparativos e iniciar la conquista de Birú, mejor conocido como el imperio Inca del Perú. Era muy poca la información que tenían acerca del territorio que garantizaba grandes riquezas.

Diego de Almagro cuando todavía era amigo de Francisco Pizarro
Imagen de Diego de Almagro

Así comenzaron a distribuirse las tareas para emprender la travesía. Francisco Pizarro sería el capitán al mando de la expedición, Luque estaría a cargo de administrar el dinero y Almagro de la intendencia.

Se habló muchísimo de otro socio, Espinosa, un personaje que no quiso figurar oficialmente en los documentos, pero fue quien patrocinó la expedición.

Un momento decisivo

En 1524 al mando de ciento doce hombres, la expedición de Pizarro comienza la marcha en la búsqueda del territorio Inca. Dos años más tarde, en septiembre de 1526 ocurre un hecho que trascendió hasta hoy, denominado los “Trece de la Fama”.

Francisco Pizarro y los trece de la fama
Pizarro y los trece de la fama

Ocurre que, durante esos dos años de travesía, Pizarro y sus hombres atravesaron todo tipo de catástrofes, pasaron frío, hambre y mucho más. Una vez que llegaron a la isla del Gallo ubicado en la Costa del Pacífico al sur de Colombia, los soldados demostraron su insatisfacción.

La promesa de conquistar territorios incas y obtener sus riquezas no se había cumplido aún. En un intento por contenerlos y animarlos a continuar con la búsqueda, Francisco Pizarro trazó una raya en la arena e instó a quienes quisieran quedarse. La cuestión era, cruzar para ir al Perú significaría riquezas, volver a Panamá los mantendría pobres.

Ante esta hazaña, sólo trece valientes soldados cruzaron la línea para ir en la búsqueda del Perú. Hombres que quedaron inmortalizados en la historia de la conquista como los “Trece de la Fama”.

¿Quiénes fueron estos hombres?

  • Pedro Alcón
  • Francisco de Cuéllar
  • Bartolomé Ruiz
  • Antonio Carrión
  • García Jerén
  • Pedro de Candia
  • Alonso de Molina
  • Alonso Briceño
  • Juan de la Torre
  • Martín Paz
  • Nicolás de Rivera (el viejo)
  • Cristóbal de Peralta
  • Domingo de Soraluce

Retoma el camino hacia el Birú

Luego de la decisión tomada por estos soldados, no hicieron más que aguardar durante cinco meses en la isla del Gallo mientras llegaban los refuerzos. Diego de Almagro y Hernando de Luque envían a Bartolomé Ruiz al mando de una flota que procedente de Panamá.

Al llegar, Bartolomé Ruiz se encuentra con un escenario de mucha angustia y preocupación. Pues sus compañeros estaban hambrientos y estaban siendo asediados por los indios. Ese día, Francisco Pizarro y sus hombres partieron hacia el sur.

A esa altura, Pizarro no era el único que había intentado llegar hasta las riquezas del Perú. El explorador español Pascual de Andagoya, lo habían intentado dos años antes pero su expedición terminó en una derrota.

Las noticias sobre los tesoros escondidos en el Birú llegaron a los oídos de Pizarro, Almagro y Luque. Quienes ante la posibilidad de conquistar el territorio y obtener sus riquezas decidieron crear la sociedad.

Objetivo cumplido

En 1529, la reina Isabel de Portugal firma la Capitulación de Toledo. Con el documento y el consentimiento del rey Carlos I, la región de Perú explorada pasó a ser dominio de Pizarro. La zona dominada por el conquistador iba desde el río de Santiago en Ecuador hasta el Cuzco.

Cuatro años más tarde, Francisco Pizarro y una flota conformada de ciento ochenta hombres partió desde Panamá hasta llegar a Tumbes. Este último es lo que actualmente se conoce como el límite norte del Perú, siendo en ese entonces parte del Imperio incaico.

Cuando los españoles llegaron al territorio, los indios que ahí habitaban los confundieron con el mítico dios Viracocha. Se dice que este, de piel blanca y ojos claros bajaría hasta la tierra incaica en los momentos más críticos, vestido con opulentas joyas. Es así como los indios avisaron a Atahualpa de la llegada de los dioses.

Con la noticia, Atahualpa se sintió bendecido por la llegada de estas deidades y creía que con su presencia se acabaría la guerra civil. Este último conflicto se dio se generó por la muerte de su emperador, el inca Huayna Cápac fallecido por viruela. Los príncipes Atahualpa y Huáscar luchaban por el dominio del imperio incaico.

Pizarro se reúne con el inca Atahualpa

 Atahualpa invita a Pizarro para reunirse con él en Cajamarca, para esto envió a un mensajero con presentes para él. La idea no sólo era llevarle regalos, el propósito de este encuentro también era constatar las fuerzas de los españoles. Luego le indicó la ruta que debía recorrer para llegar a Cajamarca a su encuentro con Atahualpa.

 Como contraparte, Francisco Pizarro también le hizo algunos regalos, entre ellos una delicada camisa de Holanda además de dos copas de vidrio. Fue de esta forma, que los españoles lograron introducirse en tierras incaicas, en total eran 168 soldados junto a 37 caballos.

Los españoles pensaban que la cultura y civilización inca era primitiva y con muy pocos avances. Sin embargo, al llegar a las tierras incas se dieron cuenta de lo equivocados que estaban. Pues los indios contaban con una cultura muy nutrida además de un potente ejército de guerreros.

Una vez que llegaron a la fortaleza de Cajamarca, donde Atahualpa esperaba a sus invitados, estos encontraron el lugar con muy pocos habitantes. Ante esta situación los españoles se sintieron amenazados y temiendo una encerrona se dedicaron a explorar el lugar.

Un encuentro áspero

Sin temer, Atahualpa permanecía con su hermana en un manantial muy cerca del lugar, tranquilo y seguro con la llegada de los españoles a su territorio. A todo esto, Pizarro se encontraba ansioso por reunirse con el líder inca y envió emisarios en su nombre. Pero, al encontrarse, el rey frente a frente con los enviados de Pizarro, la situación se tornó tensa.

Los españoles se enfrentan a un Atahualpa claramente serio y su ejercito vestía las mejores ropas para el esperado recibimiento. Los indios, que nunca habían divisado un caballo no entendían lo que estaba sucediendo. Ante esta situación, los españoles resuelven permanecer sobre sus corceles y hacerlos relinchar frente al líder inca.

En esta misma escena se ve al monarca Atahualpa beber del cráneo de un prisionero ya fusilado. Después de ofrecer bebidas a los exploradores, les informó que al día siguiente iría a Cajamarca para su cita con el líder Pizarro.

Emboscada

El ejército español había notado la presencia de un ejército inca de por lo menos 30.000 hombres, un número que dificultaría la conquista del territorio. El 17 de noviembre de 1532 sería un muy día importante. Por lo que la noche anterior, los españoles encomendaron su vida adiós, pues sabían lo que pasaría.

Ejército de Atahualpa marchando para luchar contra Francisco Piazarro
Ejército de Atahualpa marchando

Al amanecer, los españoles habían tomado posiciones estratégicas para iniciar una batalla, y permanecieron ocultos en un patio esperando el siguiente movimiento. Más tarde, un enorme grupo de soldados incas aparecieron y los rodearon, pero estos estaban desarmados.

Inmediatamente se ve a unos cuantos sirvientes del rey de los indios que se disponen a limpiar el paso de Atahualpa. Este desfilaba subido en un trono de oro con todos sus hombres de confianza rodeándolo. En tanto, el cura de los españoles se acercaba al monarca con una cruz y una biblia ordenándole que aceptara el poder del rey de España, Carlos I.

Atahualpa sin entender nada, toma la biblia y echa un vistazo, al abrirla no comprende lo que dice y lanza al suelo de mala gana. Para los españoles este acto representa un insulto y es en ese momento que su líder Francisco Pizarro ordena abrir fuego contra los indios.

La captura del indio Atahualpa

Al escuchar la orden, los españoles empuñan sus espadas y comienzan una guerra a muerte donde resulta prisionero Atahualpa. Junto a sus tres esposas, el líder de los indios permaneció preso en Cajamarca desde donde se le permitía seguir “gobernando” su pueblo.

 Pero no sólo esto, mientras estuvo prisionero, Pizarro lo obligó a aprender español y lo enseñó a leer y a escribir. Esta estrategia hizo que el inca pudiera dar información sobre los lugares donde se hallaba el oro que los españoles tanto soñaban con encontrar. Como un acto increíble y desconcertante, ambos líderes se juntaban a jugar juegos de mesa.

 Mientras el rey indio estuvo prisionero, Pizarro aprovechaba para buscar, junto a sus hombres el anhelado oro. En uno de estos lugares a los que llegaron se toparon con un gran número de indígenas revolucionados y reacios a dejar entrar a los españoles. Sin mediar palabras, los exploradores asaltaron la fortaleza Sacsayhuamán y lograron conquistarla.

Dentro del recorrido hecho por los españoles, descubrieron desiertos y salinas, a la vez que se adentraron a la selva amazónica para explorarla.

Una jugada casi perfecta

Atahualpa se encontraba prisionero y su única forma de reforzar su relación con Pizarro para que este lo liberara era ofrecerle a su hermana en matrimonio. Se trataba de Inés Huaylas Yupanqui cuyo nombre original era Quispe Sisa, quien fuera hija del antiguo rey indio Huayna Cápac.

Con ella, Francisco Pizarro logró engendrar dos hijos, la primera, llamada Francisca Pizarro Yupanqui y un varón, Gonzalo quien falleció muy joven. Con esta alianza, Pizarro logró consolidar su relación la monarquía del imperio inca, hazaña que le mereció la conquista del Perú.

Posteriormente, el conquistador nombra inca a Túpac Hualpa hermano de Atahualpa y parte hacia el Cuzco. En 1533 el imperio incaico ya se encontraba ocupado por Pizarro quien nombró a su hermano Juan, jefe de la ciudad.

Atahualpa quien ya llevaba mucho tiempo como prisionero de los españoles, ofreció a Pizarro en dos oportunidades llenar completamente su habitación de oro y plata. Este sería una ofrenda por la libertad del indio, a lo que Pizarro le responde que sí.

Ante esta afirmación, los vasallos de Atahualpa lograron durante tres meses juntar 84 toneladas de oro y 164 toneladas de plata para finalmente salvar su vida.

¿Traición de Pizarro a Atahualpa?

A pesar, de haber recibido un rescate tan alto a cambio de la vida del indio, Pizarro decide ejecutar al monarca mientras se encontraba prisionero o eso nos dicen de una manera simplista

Pizarro era cuñado del Inca Atahualpa

Si revisamos las crónicas de la época nos vamos a encontrar que la ejecución de Atahualpa se dio tras una votación muy reñida en donde perdió ajustadamente por 13 votos a 11. Con esta información no podemos saber cuál fue el voto de Francisco Pizarro.

Aunque volviendo a las crónicas de Pedro Pizarro podemos obtener una pista de cual fue su posicionamiento en la votación. Pedro Pizarro nos cuenta que cuando Francisco Pizarro se entera de la decisión final de ejecutar a Atahualpa el mismo dice que vio llorar al marqués. Esto nos hace pensar que su voto fue en contra de la ejecución.

Se debe de tener en cuenta que durante el tiempo de cautiverio que Atahualpa y Pizarro llegaron a desarrollar una estrecha relación. Ésta llegaría al punto que Francisco se casaría con la hermana del mismísimo Atahualpa, Inés Huaylas Yupanqui , convirtiéndose en pariente político del Inca.

Sabemos que los incas tenían como tradición brindar a sus parientes en matrimonio para poder estrechar alianzas. Este gesto de Atahualpa de entregar a su hermana como esposa de Pizarro nos da a entender que el mismo Atahualpa tenía temor de su hermano Huáscar. Éste miedo superaba el que le daban aquellos barbados que habían venido por el mar. Por eso Atahualpa estaba buscando una alianza con Pizarro, para poder consolidar su poder en la guerra civil contra su hermano.

Inés Huaylas Yupanqui, un matrimonio de conveniencia en el que surgió el amor

Francisco Pizarro realmente llegó a amar a Inés Huaylas, pues como las crónicas reflejan las muestras de cariño y amor eran publicas. La llamaba pipita que es el nombre de algún pequeño pajarito que seguramente ella le recordaba en su ternura y en su forma desenvolverse. Además con ella tuvo dos hijos Francisca Pizarro y Gonzalo Pizarro Chupan. Éstos niños que son los primeros mestizos de la historia del Perú.

Muerte de Atahualpa

El ajusticiamiento tuvo lugar el 26 de julio de 1533 y los cargos imputados incluían poligamia, adoración a falsos dioses, rebelión, entre otros. Otro delito no comprobado era el hecho de que supuestamente, el indio Atahualpa había enviado un ejército desde el sur para pelear contra los españoles. Según estos, el líder de la fuerza era el general Calcuchimac.

Al indio se le dio a elegir entre morir en la hoguera o ahorcado en un poste, optando por la última opción. Luego de ser bautizado por el clérigo de los españoles y habiéndosele dado el nombre de Francisco, Atahualpa fue condenado y ejecutado. Esa misma noche muchos de sus seguidores tomaron la decisión de quitarse la vida para acompañar a su rey por toda la eternidad.

Diego de Almagro y Francisco Pizarro, enfrentados hasta la muerte

Cuzco se encontraba dividida y era gobernada por Diego de Almagro y Juan Pizarro. Pero Almagro consideraba que el territorio pizarrista en realidad correspondía su jurisdicción, que desencadenó en la captura y encierro de Juan y Hernando Pizarro. Francisco acudió al rescate de sus hermanos y firmó un acuerdo con Almagro.

Luego de esto Almagro parte a Chile en una expedición que según él sería exitosa pero que tuvo resultados catastróficos. A su regreso a Cuzco, Diego de Almagro intenta ocupar nuevamente todo el territorio. Al mismo tiempo, Hernando Pizarro libraba una batalla contra la resistencia indígena liderada por Manco Inca.

Manco Inca y Francisco Pizarro

En Lima se encontraba Francisco Pizarro luchando contra otro cerco de insurrección india al mando del general Quizu Yupanqui, quien era familiar de Manco Inca. Este personaje estuvo a punto de derrotar a Pizarro y lograr la conquista del territorio, pero murió en la pelea.

El éxito de este enfrentamiento se debió en gran parte a su coalición con los enemigos de los incas. Se trataba de un grupo comandado por la cacique de Huaylas. El ejército conformado por 5.000 hombres partió hasta Lima para enfrentarse a los incas junto a los españoles.

Almagro vuelve al Cuzco

Una vez que Almagro regresa al Cuzco, Manco Inca retiró a sus hombres, aprovechando esto, Almagro pudo encarcelar a Hernando y Gonzalo Pizarro. Tras librar una batalla en 1537 donde el lugarteniente de Pizarro es abatido, los conquistadores llegan a un nuevo acuerdo. Con este acuerdo, Hernando es nuevamente liberado.

Pizarristas y almagristas no perdieron tiempo, luego de una corta tregua entre ambos bandos, comienza una dura y sangrienta contienda. Esta lucha es conocida como la batalla de las Salinas que tuvo lugar en 1538 muy cerca de la ciudad del Cuzco. La pelea fue ganada por los pizarristas y Diego de Almagro fue hecho prisionero.

Al poco tiempo, Almagro fue ejecutado por órdenes de Hernando Pizarro sin que su hermano tuviese participación alguna de su ejecución. El líder de los almagristas muere el 8 de julio de 1538.

Muerte del conquistador

Los almagristas se encontraban molestos y devastados por la muerte de su líder. Un reducido número de seguidores de Diego de Almagro se reunieron con su hijo Almagro el Mozo con una firme idea. Los súbditos almagristas querían acabar definitivamente con el imperio de Pizarro.

Eran doce hombres en total, el grupo era comandado por Juan de Rada y juntos arman una conspiración abasteciéndose de armas para iniciar la guerra. Llega el 26 de junio de 1541 y Pizarro está enterado de que los almagristas están detrás de su cabeza. Con esta noticia el conquistador decidió no asistir a su misa dominical y prefirió escucharla desde su casa.

Finalizada la misa, los enardecidos almagristas entran a la Catedral armados en busca de Francisco Pizarro. Al darse cuenta de que no se encontraba dentro de la iglesia, regresaron y fueron directo hasta su palacio. El escándalo de los almagristas alertó a los vecinos que sólo escuchaban a viva voz “Viva el Rey, muera el tirano”.

En ese preciso instante, Pizarro se encontraba almorzando en el comedor de su casa junto a algunos amigos. El Marqués casi no logra darse cuenta de que los furiosos almagristas iban a matarlo, apenas dio tiempo de correr hacia su habitación donde logró armarse. Los almagristas ingresaron con furia y fueron por Pizarro asestándole varias heridas.

Herido de muerte, Francisco Pizarro tenía todas sus ropas manchadas de sangre y en un intento por dar un último golpe, cae sin vida. Pizarro murió no sin antes defenderse de sus enemigos, pero sucumbió debido a sus heridas mortales.

Análisis posteriores

En el año 2007, los restos de Pizarro fueron sometidos a estudios forenses por parte del antropólogo Edwin Greenwich Centeno. Los resultados de estos análisis arrojaron que el conquistador sufrió al menos 20 heridas de espada en todo su cuerpo.

Greenwich logró identificar cómo sucedió esta lucha gracias a los rastros dejados por las espadas en los huesos. Según la información suministrada por el antropólogo, Pizarro peleó hasta el final por salvar su vida. También se tiene evidencia que durante la lucha su ojo izquierdo fue vaciado y un pedazo de hueso de uno de sus codos fue arrancado.

Aunque estas no fueron las únicas heridas, si son las más brutales. Pero lo que le causó la muerte a Pizarro fueron dos heridas en la garganta, estas atravesaron la cuarta y quinta vértebra cervical. Con esas lesiones no tendría posibilidades de sobrevivir.

La saña que sufrió Francisco Pizarro fue tal, que luego de muerto, hubo un intento por decapitarlo ejecutado en la primera vértebra cervical. Según Greenwich este corte se haría desde el lado derecho y llegó hasta la arteria principal, encargada de llevar sangre al cerebro. Los restos del conquistador del Perú reposan en la Catedral de Lima.

Sus últimos días

Pizarro murió a la edad de sesenta y tantos años, para la época esta edad representaba una larga vida. Pues la mayoría de las personas morían jóvenes, más aún si se trataba de soldados en pleno periodo de la conquista.

Tenía una altura de más de 1,74 metros y su complexión era bastante fuerte. Desde hace algún tiempo sufría de artritis y de artrosis además de problemas que afectaban sus articulaciones. Estaba realmente enfermo, padecía hernias discales, sufría de mucho dolor y el sólo hecho de caminar se le dificultaba.

No tenía fuerzas para subirse a un caballo y tuvo que olvidarse de comer carne. Algo muy peculiar es que empezaron a crecer huesos desde sus talones, lo que quería decir que durante su vida caminó por largos periodos.

A pesar de todos sus problemas de salud, Francisco Pizarro se enfrentó valientemente a sus enemigos hasta que finalmente sucumbió.

Dudas frecuentes sobre Francisco Pizarro

Conquistaría el Imperio Inca en unos tres años, entre 1531 y 1533.

Tendría tres hermanos:

  • Hernando Pizarro.
  • Gonzalo Pizarro.
  • Juan Pizarro.

Francisco nació en la localidad extremeña de Trujillo.

El conquistador Pizarro fue asesinado por el hijo de Diego de Almagro y sus hombres.

Nos dejó un 26 de junio de 1541.